Colegio Mayor Peñalolén ya inició las inducciones de Aula Invertida para sus nuevos docentes

Desde la primera semana de marzo, los profesores del colegio aprenden a darle un giro de 180° a sus clases. La metodología, instalada hace más de una década, ya es parte del ADN pedagógico del establecimiento.

El Colegio Mayor Peñalolén retomó durante marzo las inducciones en metodología de Aula Invertida, un programa que el establecimiento implementa desde 2014 y que hoy forma parte de la práctica habitual de sus docentes. La capacitación, dirigida a los profesores que se incorporan cada año al colegio, está a cargo en el ámbito pedagógico de Olivia Leiva, profesora de Historia y Ciencias Sociales, mientras que Ximena Muñoz, directora de Tecnología del Aprendizaje, lidera su implementación.

La metodología, conocida internacionalmente como Flipped Classroom, invierte la lógica tradicional de la enseñanza. “No es el profesor quien prepara un tema y lo expone en clase. Son los alumnos quienes desarrollan aprendizajes fuera del aula, mediante cápsulas, contenidos multimedia o salidas pedagógicas, para dejar tiempo en clases a otras dinámicas: plantear dudas, realizar actividades colectivas y participativas”, describe Olivia. En este esquema, el docente deja de ser el centro de la clase para convertirse en guía y asesor del proceso.

El programa contempla cuatro sesiones iniciales. “Comenzamos la primera semana de marzo presentando los fundamentos del modelo, cómo invertir una clase, la elaboración de guiones y, finalmente, el uso de herramientas para grabar y editar cápsulas de video”, continúa la profesora.

La capacitación inicial, sin embargo, es solo el punto de partida. Durante el resto del año, cada docente cuenta con una hora semanal de atención personalizada para resolver consultas y recibir retroalimentación. “La aplicación práctica del modelo incorpora acompañamiento en aula para apoyar el trabajo de habilidades del siglo XXI, entregar apoyo técnico pedagógico y realizar sugerencias de implementación”, detalla Olivia. Al término de cada semestre, además, se realiza una sesión colectiva para analizar los avances, desafíos y fortalezas del proceso.

Desde que el colegio adoptó esta metodología en 2014, el Aula Invertida dejó de ser una novedad para convertirse en una práctica incorporada transversalmente. “Hoy se aplica en todas las asignaturas como una práctica habitual, integrada en la planificación de cada docente, y se reconoce como relevante para el logro de aprendizajes significativos”, sostiene la docente.

Para el establecimiento, la continuidad de este programa refleja una convicción pedagógica que va más allá de la capacitación puntual. Cada nuevo docente que se suma al colegio atraviesa el mismo proceso de inducción, con el objetivo de que la metodología no dependa de personas específicas sino que se instale como parte de la cultura de aula. Un modelo que, sesión a sesión, sigue sumando profesores y transformando la forma en que se aprende dentro del Colegio Mayor Peñalolén.