En el marco de la alianza de Colegio Mayor Peñalolén con la Pontificia Universidad Católica de Chile, a través de English UC, 155 estudiantes se preparan para un ensayo de Cambridge A1 Movers. Las clases buscan fortalecer sus habilidades y ayudarlos a desenvolverse con mayor seguridad en el idioma.
Describir imágenes, descubrir diferencias y contar historias en inglés son algunos de los desafíos que están abordando los estudiantes de 4° básico de Colegio Mayor Peñalolén. Estas actividades forman parte del trabajo que, desde este año, destina 45 minutos semanales de las seis horas de la asignatura al desarrollo de habilidades y estrategias asociadas a las evaluaciones Cambridge, pruebas internacionales que permiten certificar el dominio del idioma en distintos niveles. La iniciativa se extiende desde 1° básico hasta I° medio y busca que los alumnos utilicen el inglés con creciente autonomía y seguridad.
El colegio cuenta con una alianza con la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), a través de su centro de idiomas English UC, que contempla oportunidades de certificación externa y voluntaria para los estudiantes. En este contexto, la preparación en el aula forma parte de un proceso más amplio de aprendizaje, como explica Fabiola Sepúlveda, coordinadora del Área de Inglés: “Más que preparar a los estudiantes solamente para una evaluación, buscamos que desarrollen estrategias que les sirvan para su aprendizaje del inglés, que puedan reconocer sus avances y que se sientan cada vez más seguros al utilizar el idioma”.
En 4° básico, el trabajo involucra a aproximadamente 155 estudiantes y combina actividades individuales, en parejas y grupales. Cada semana, las clases se enfocan en una de las cuatro habilidades del idioma: comprensión lectora (Reading), expresión escrita (Writing), comprensión auditiva (Listening) y expresión oral (Speaking). Los ejercicios incluyen lectura de textos, comparación de elementos y narraciones a partir de imágenes, en relación con las tareas de Cambridge A1 Movers, una evaluación dirigida a niños que corresponde al nivel A1. “Buscamos que los estudiantes practiquen estas habilidades de manera constante y cercana, adquiriendo herramientas que les permitan desenvolverse con mayor confianza en inglés”, explica Guillermo Meza, profesor de Inglés.
Como parte de este proceso, el 20 de octubre está previsto un mock test o ensayo interno, en el que los alumnos realizarán las distintas partes de una evaluación de formato Cambridge A1 Movers en una misma jornada. Esta experiencia permitirá observar sus aprendizajes y familiarizarlos con una situación de evaluación más formal. Meza destaca que la preparación ha sido progresiva y que los contenidos de la asignatura están alineados con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), que establece niveles de dominio del idioma y orienta los aprendizajes esperados en cada etapa.
Los resultados del ensayo servirán para reconocer avances y definir los apoyos que requieren los estudiantes. “La idea no es quedarnos solamente con un puntaje, sino observar qué está ocurriendo en Reading, Writing, Listening y Speaking y, a partir de esa información, acompañar a cada estudiante reforzando aquellas habilidades que aún necesita seguir desarrollando”, sostiene la docente,
Este acompañamiento considera los distintos ritmos de aprendizaje y busca que las familias conozcan la trayectoria propuesta por el colegio, cuyos niveles de referencia son A1 en 4° básico, A2 en 6° básico, B1 en 8° básico y B2 en III° medio. A partir de esta ruta y mediante la alianza con English UC, cada dos años se buscará ofrecer a las familias la posibilidad de que sus hijos rindan voluntariamente una certificación Cambridge en un centro examinador externo.
El propósito de esta ruta es que cada estudiante reconozca sus avances y cuente con herramientas para seguir aprendiendo inglés. En ese camino, la certificación externa y voluntaria representa una oportunidad adicional para acreditar el nivel alcanzado, sin constituir el único indicador de progreso ni un resultado garantizado por el colegio. “Para nosotros es importante que este sea un proceso gradual, respetando también los distintos ritmos de aprendizaje de nuestros estudiantes”, establece la profesora.

