Tiny Desk a la chilena: alumnos recrearon el formato musical en Colegio Mayor Peñalolén   

27 estudiantes de IV Medio trabajaron durante todo el semestre en un proyecto interdisciplinario que reunió investigación histórica, interpretación musical y producción audiovisual. Los profesores organizadores también integraron la banda que presentó un repertorio latinoamericano: desde Celia Cruz hasta Los Prisioneros.

La Biblioteca Gabriela Mistral del Colegio Mayor Peñalolén se convirtió esta semana en el escenario de un concierto inspirado en Tiny Desk, el reconocido formato estadounidense de presentaciones musicales en espacios íntimos. 27 estudiantes de IV Medio participaron en la iniciativa, desarrollada conjuntamente por las asignaturas de Música y Chile y la Región Latinoamericana, que cerró el semestre con una puesta en escena dedicada a explorar la historia, la cultura y la identidad del continente.

El proyecto surgió de los puntos de encuentro entre ambos electivos y del interés generado entre los jóvenes por la presentación de 31 Minutos en Tiny Desk. Mientras los alumnos de Música formaron la banda y prepararon las interpretaciones, sus compañeros de Historia investigaron distintas expresiones culturales de la región y crearon la productora estudiantil Kuyálida, encargada de las cámaras, el sonido, la iluminación, el maquillaje y el montaje. “Los estudiantes asumieron el protagonismo del proceso. Nuestro rol consistió en acompañarlos y guiarlos mientras construían una propuesta artística con sentido”, explicó el profesor Ignacio Toledo.

El repertorio incluyó “Por si acaso no regreso”, de Celia Cruz, “Alturas”, de Inti-Illimani, “La exiliada del sur”, de Violeta Parra, “El derecho de vivir en paz”, de Víctor Jara y “Nunca quedas mal con nadie”, de Los Prisioneros. Para el profesor de Música Esteban Muñoz, la preparación permitió fortalecer la técnica instrumental, la coordinación y la escucha colectiva, pero también exigió autonomía y compromiso. “Los estudiantes coordinaron ensayos en sus casas durante los fines de semana y gestionaron encuentros después de la jornada escolar”, destacó.

Emilia Concha fue una de las voces principales de la banda y también participó con flauta soprano. La estudiante valoró especialmente la posibilidad de compartir el escenario con sus compañeros y profesores. “Más que un homenaje, fue una reinterpretación colectiva de nuestra identidad latinoamericana”, sostuvo. Una mirada similar compartió Victoria Aravena, quien asumió el rol de directora y trabajó en la creación del concepto visual: “El principal objetivo era homenajear la cultura latinoamericana y generar una cercanía que ayudara al público a conectarse con ella”.

La presentación también contó con la participación instrumental de Toledo y Muñoz, además de la conducción de Liliana Forero, encargada de la biblioteca y profesora de Inglés, quien contextualizó cada canción desde su propia experiencia y ejerció como maestra de ceremonias. El cierre estuvo marcado por la petición de un bis, que terminó con el público cantando y aplaudiendo junto a la banda. Parte del registro ya fue compartido en el perfil de Instagram del colegio, mientras que el concierto completo estará disponible próximamente en las plataformas del establecimiento. “Fue un momento único e inolvidable”, resumió Emilia sobre una experiencia que convirtió la evaluación de dos asignaturas en un espacio de encuentro entre la música, la historia y la comunidad escolar.